Accueil > Les activités > Las privatizadas y el programa del imperialismo y del gobierno para la (...)

Las privatizadas y el programa del imperialismo y del gobierno para la Argentina

lundi 16 septembre 2002

EDFEl diario empresarial "Les Echos" del 12 de setiembre publica en forma poco destacada una noticia, que "Le Monde" retoma en su edición de la
tarde, muy importante para la Argentina y para nosotros, los argentinos
en Francia agrupados en el CALPA en solidaridad con las luchas de
nuestro pueblo.

La noticia dice que EDF inició a fines de julio (hace más de 45 días) el
procedimiemnto previsto por el tratado biletaral franco-argentino de
protección de las inversiones, en relación a sus negocios en la
Argentina. También indica que el mismo procedimiento ha sido iniciado
por Suez y TotalFinaElf. El tratado prevé un período máximo de discusión
de 6 meses entre las empresas francesas y el gobierno argentino para
fijar la indemnización por los "perjuicios causados". Si no hay acuerdo,
el denunciante puede pedir el arbitraje del Cirdi, Centre international
de règlement des différends sur les investissements.
No es nada anodino. Aunque no tenemos las cifras, seguramente el
diferendo se refiere a varios miles de millones de euros, que tendrán
que ser pagados por el pueblo argentino y no por su gobierno, contra el
cual se ha lanzado el procedimiento. La denuncia de las empresas se hace
en período de plena discusión sobre los aumentos tarifarios. Indica que
las privatizadas no tienen la mínima intención de prestarse a
concesiones indebidas en nombre de la paz social. Están golpeando con
toda su fuerza y lo seguirán haciendo.
Hay que agregar que muchas de las privatizadas ya están en cesación de
pagos y que seguramente este procedimiento pretende transferirle la
deuda externa de la misma a los argentinos.
La discusión entre las privatizadas y el gobierno sobre las tarifas está
en pleno curso y su resolución es uno de los elementos de la crisis
política en el país y de las negociaciones con el FMI. Algunos aumentos
ya se están produciendo y los que terminarán por acordarse en las
próximas semanas y meses serán un saqueo tremendo de los ingresos de los
trabajadores y el puebloy un nuevo elemento agravante de la
pauperización y la miseria. Estos aumentos pueden ser claramente una de
las gotas que haga desbordar el vaso y de allí la prudencia, para
llamarla de alguna manera, que está tratando de utilizar el gobierno. En
realidad lo que hace es negociar y no negarse a los aumentos.
Pero la política de empobrecimiento por parte de las privatizadas ya
empezó hace largos meses, con la dismunición de la calidad de los
serivicos. Los aumentos ya son efectivos, aunque las tarifas todavía
puedan estar formalmente congeladas, para grandes capas de la población,
dado el incremento del precio de las conexiones, la demora en las
reparaciones, la calidad deficiente y la ausencia de servicios.
Por razones que sería largo de explicar ahora, las privatizadas ocuparon
en el pasado y ocupan ahora un lugar central en el dispositivo de
expropiación y destrucción de la Argentina y sus habitantes laboriosos.
Fueron un fenomenal caldo de cultivo de la corrupción. Legalizaron una
serie de maniobras y fraudes para asegurar su rentabilidad monopólica y
girar miles y miles de millones de dólares al exterior. Se endudaron. Se
aseguraron un máximo de ganancias a corto plazo. Impusieron todo tipo de
privilegios. Degradaron los servicios.
Los servicios públicos -agua, luz, transporte, gas,...- ocupan cada vez
más un lugar central en la estructura del gran capital financiero
internacional. La privatización de estos servicios es una política que
se aplica en todos los países del mundo. Las políticas, las tarifas y
los dispositivos de las empresas se han convertido en un resorte
central de los negocios y también, por la misma razón, del
empobrecimiento y superexplotación de los trabajadores y el pueblo. Han
mercantilizado y degradado recursos que hacen a las condiciones
elementales de vida de los seres huymanos ; han contribuído a la crisis
urbana ; han carcomido las estructuras posibles de defensa de la
población.
La reciente iniciativa de las empresas francesas es acorde con estas
definiciones y con el período de crisis que vive la Argentina. Después
de haber tranferido decenas de miles de millones de dólares durante 10
años, ahoran quieren consolidar su poder y, en caso contrario, cambiar
las modalidades de su intervención, incluída la hipótesis de un "retiro"
del país.
Las empresas tienen el apoyo abierto de su gobierno. El embajador
francés en Buenos Aires no vacila en acompañar a sus empresas en las
negociaciones con el gobierno, cometiendo un acto que merecería su
expulsión del país por intervenir en un conflicto en principio privado.
Precisamente, la protección que reclaman las empresas del tratado
bileteral legaliza este intervencionismo burdo del gobierno.
La cuestión de las tarifas y de las empresas privatizadas ocupa también
todo su lugar en las negociaciones con el FMI, en las cuales el
organismo internacional defiende, por supuesto, las tarifas, las
ganancias y la valorización del capital los más elevadas posibles,
mientras los diferentes gobiernos que controlan el organismo -Estados
Unidos, Francia, Alemania..., España- se enfrentan por la política de
Estados Unidos que pretende que las privatizadas propiedad de los
europeos paguen también una parte de los costos de la crisis y
eventualmente sean barridas.
La acción de EDF mide la hipocresía de las empresas estatizadas
francesas que participaron y participan activamente en las
privatizaciones argentinas. El gobierno francés de hoy y de ayer, de
izquierda y de derecha, apoyaron estas privatizaciones y las empresas
concesionarias, sobre todo durante el período de crisis de este año.
Como vimos más arriba, es seguramente el tema más importante del
embajador y de las intrucciones que recibe del Quai d’Orsay, desde enero
de este año.
Pero esta hipocresía puede comprender también a los sindicatos. La CGT
de EDF se opone con toda razón a la privatización de la empresa
nacional. Sin embargo, cabe agregar que esta privatización comenzó de
hecho y de derecho hace 10 años con la así llamada "expansión
internacional" de las empresas públicas francesas de servicios. EDF fue
el agente de la privatización de la electricidad en la Argentina. Un
proceso similar se verificó con Telecom, con Gaz de France,...La CGT y
los otros sindicatos deberían haberse opuesto a estas "inversiones
privadas" en Argentina, Brasil, los países de Europa. No se puede luchar
contra la privatización solamente dentro de las fronteras del Hexágono.
Hay que oponerse firmemente a todo aumento de tarifas, a toda
indemnización. Las empresas privatizadas de servicios, incluída la
extracción y distribución de petróleo, tienen que ser expropiadas sin
indemnización y administradas por los trabajadores y la población. En
forma inmediata, ningún aumento de tarifas y ninguna disminución del
servicio tienen que ser aceptados. Por el contrario, los servicios
públicos tiene que ser gratuitos ya para los sectores más pauperizados
para contribuir a su superviviencia física, moral y social.
Los argentinos en París y el CALPA tenemos una responsabilidad
particular en este terreno no tanto por la nacionalidad de las empresas
sino sobre todo porque nuestra movilización puede tener un impacto real
y efectivo.
Por todas estas razones, el CALPA ha decidio de iniciar una campaña
contra las empresas francesas en la Argentina, públicas y privadas.
Vamos a preparar un dossier completo como LIBRO NEGRO DE LAS EMPRESAS
FRANCESAS EN LA ARGENTINA, vamos a manifestarnos, vamos a escrachar,
vamos a difundir y divulgar.
Solicitamos la colaboración de todos para este trabajo y tomaremos los
contactos necesarios para coordinarnos y colaborar entre nosotors.
El responsable del tema en el CALPA es Marcelo Nowersztern y pueden
comunicarse en la dirección electrónica de la asociación y en la dirección personal

Marcelo Nowersztern

enowz@club-internet.fr