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Trabajadores Ferroviarios

La larga lucha por el pase a convenio

Reproducide de ANRed. Por El Aguijón

samedi 21 avril 2007, par Petro

Benjamín es un trabajador del área de Limpieza de la Estación de Trenes de Constitución. Durante dos años luchó, junto a 70 compañeros en igual situación, por ser reconocido como un ferroviario más. Finalmente, la empresa Metropolitano le reconoció su derecho, y hoy recibe los mismos beneficios que cualquier ferroviario. En esta nota nos cuenta cómo fue esa larga lucha.

Como tantas otras empresas, la ferroviaria Metropolitano, no fue la excepción, aquí los trabajadores también sufrieron la tercerización y el fraude laboral. Esta situación de precariedad, presión y hostigamiento laboral, impulsó a los trabajadores a reunirse en asamblea para encontrar una solución al mal encuadramiento, que constituye un fraude laboral ya que las tareas realizadas se encuentran dentro del convenio ferroviario. De esta manera, durante varios meses realizamos pintadas, volanteadas para el usuario y recorrimos todos los sectores de trabajo del ferrocarril para ganar la simpatía y el apoyo de los compañeros que están dentro de la Unión Ferroviaria (UF). Al mismo tiempo, realizamos una presentación en el Ministerio de Trabajo, denunciando el fraude laboral y poniendo sobre aviso a la empresa y al sindicato sobre esta situación.

La empresa y el ministerio no dieron una respuesta satisfactoria, lo que sí hubo fueron propuestas evasivas realizadas por el sindicato con el fin de apagar los ánimos y romper la unidad de los trabajadores que hicieron eco en un grupito muy reducido de ellos. Si bien esta respuesta era la esperada, fortaleció aun más la decisión de llevar adelante una medida de fuerza. A pesar de que en el proceso de organización, algunas agrupaciones ferroviarias de izquierda tuvieron la actitud egoísta de politizar cuestiones ajenas a esta lucha, finalmente la protesta fue votada en una genuina asamblea de trabajadores ferroviarios fuera de convenio.

Esta decisión tuvo fecha el 28 de septiembre del 2006 con el apoyo de varias organizaciones de trabajadores desocupados, políticas y estudiantes, nucleados en el Comité de Apoyo Ferroviario y de nuestras familias. De esta manera realizamos un corte de vías a la altura de la estación Darío y Maxi (antigua estación Avellaneda). A pesar del operativo policial realizado, que incluyó un grupo de infantería, logramos ubicarnos sobre las vías hasta que accedieron a negociar. Mientras la empresa, el sindicato y el ministerio negociaban, intentaron amedrentarnos con un grupo de patoteros mezclados con usuarios, a quienes logramos disuadir. Luego de estas peripecias, alrededor de las 17hs, llegaron los compañeros con el acta firmada, en la que constaba el compromiso de la empresa a introducirnos al convenio en el mes de marzo del 2007 y otorgarnos un aumento de $100 por mes hasta nivelar el sueldo a la última categoría del convenio ferroviario. Esto no cubría nuestras expectativas pero habíamos logrado instalar y hacer público nuestro conflicto.

Lamentablemente la inexperiencia nos llevó a cometer errores, que provocaron desaliento y distanciamiento entre nosotros. Fue allí donde el sindicato aprovechó la debilidad para profundizarla y captar a algunos compañeros mientras que la empresa despidió a Caorsi y Luna, realizó sanciones y suspensiones a varios compañeros, con este contexto de paso cañazo también despidió a otros dos compañeros, Merino (se había presentado como candidato a delegado de la lista opositora Bordo) y a Monje.

Esta situación provocó mucho miedo anulando la posibilidad de reaccionar inmediatamente. Pero la unidad solidaria de las distintas organizaciones hermanas de clase se ubicaron al frente de la pelea por la reincorporación de los despedidos. Esta lucha se llevó a cabo utilizando la misma herramienta, el mismo método, el piquete y la unidad de los trabajadores desocupados y ocupados como parte de la misma clase trabajadora. De esta forma se logró con éxito la recuperación de los cuatro puestos de trabajo.

Si bien la persecución con sus respectivas sanciones y suspensiones nos retrajo, los despidos lograron retardar nuestro objetivo. El sindicato, que había planteado el pase de convenio para el 1º de enero, hizo oídos sordos de sus propios dichos y de los despedidos.

Pero el triunfo de las reincorporaciones nos dio oxigeno, fuerzas y decisión para comenzar a unirnos y organizarnos nuevamente. Mientras algunos compañeros mantenían la esperanza de la empresa para el 1º de marzo, otros no quisimos quedarnos de brazos cruzados. El 27 de febrero obtuvimos una ultima acta firmada por la empresa y el sindicato, donde rompía su compromiso de pasarnos a todos. Esta vez nos dijo que pasaríamos un grupo y el resto obtendría una entrega de $100, sin especificar fecha y modalidad. El sindicato no se opuso expresamente, e introdujo en la negociación otras cuestiones particulares a caballo de nuestro conflicto, dejando en segundo plano el reclamo original. Esta fue la gota que hizo rebalsar el vaso, no hubo mas tiempo que perder y otra vez actitudes mezquinas tratando de prolongar lo inevitable.

Pero el nuevo corte ya era un hecho : el jueves 8 de marzo bajo la intensa lluvia y abandonando nuestros puestos de trabajo nos dirigimos a las vías, luego de realizar una asamblea organizativa. Nuevamente contamos con el comité de apoyo ferroviario. El corte comenzó a las 11 hs, con mucha firmeza y decididos a defender nuestros trabajos, exigiendo el cumplimiento de los reclamos, derechos que la empresa en complicidad con el sindicato y los gobiernos de turno nos arrebatan. A los pocos minutos de comenzado el corte la empresa se hizo presente con la disposición de aceptar los tres puntos básicos que constaban en el acta realizada por el abogado del Taller de Estudios Laborales (TEL), Dr. Guillermo Pérez Crespo :

- Pase al convenio ferroviario de todos los trabajadores, retroactivo al 1° de marzo
- Reconocimiento de la antigüedad en la empresa
- Suspender todas las sanciones realizadas desde el mes de septiembre y no realizar toma de represalias por esta medida de fuerza.

Este conflicto, que duró más de dos años, nos enseñó que con honestidad, fraternidad y respeto, se logra una fuerza que es muy difícil de romper.


Benjamín, trabajador ferroviario en El Aguijón
elaguijonsindical@yahoo.com.ar